A menudo se nos llama para ayudar a propietarios de perros que tienen alguna obsesión con alguna actividad o que están mostrando algún comportamiento no deseado como resultado de ciertos estímulos. Esto se convierte en una molestia o incluso un peligro tan grande para el perro (autolesión) que el propietario se da cuenta de que lo que puede haber sido divertido en un principio o incluso alentado por él mismo, ahora está totalmente fuera de control. El TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) se produce en los seres humanos, y en los perros es una respuesta automática aprendida debido a determinados factores desencadenantes. Durante un período de tiempo el perro desarrolla comportamientos como ladrar a las sombras, nubes, luces de automóviles, morder de manera maníaca el marco de una puerta cuando suena el timbre o simplemente tumbarse y chupar una manta durante horas y horas. Incluso los comportamientos TOC “menores” pueden impedir que un perro lleve una vida normal, por ejemplo, quedarse mirando un árbol durante horas en busca de la ardilla que vio hace tres semanas, obsesión por jugar con la pelota, respuesta obsesiva enfocada a la persecución de coches, bicicletas y demás, lo cual si no se previene, puede dar lugar a accidentes graves, tanto para el perro como para otros. Ocasionalmente, un comportamiento puede ser resultado de un problema médico, por lo que es importante descartarlo mediante consulta con su veterinario. La buena noticia es que si el comportamiento es simplemente una respuesta aprendida y no médica, la terapia del comportamiento puede reducir, y a menudo erradicar completamente el problema mediante el empleo de los métodos que le serán indicados por su terapeuta de Bark Busters.

Los comportamientos TOC a menudo son causados por el estrés, la ansiedad o el aburrimiento o por ciertos “juegos” tales como hacer que un perro persiga una luz de un puntero láser o de una linterna. En el cuerpo del perro se liberan ciertas sustancias químicas durante ese “juego” creando un entusiasmo y la respuesta física genera una tensión que conduce a un deseo aprendido por el perro de repetir la acción una y otra vez. En los TOC auto motivados como lamer al aire, perseguirse la cola, perseguir sombras, etc; por lo general es la reacción humana la que inadvertidamente alienta el comportamiento.

Cavar en la tierra excesivamente, el ladrido y perseguirse la cola son a menudo causados por el aburrimiento y en estas situaciones es importante desviar a su perro hacia actividades alternativas, tanto mental como físicamente, un perro cansado es un perro feliz. Esto no significa que usted tenga que sacar a su perro de paseo durante 3 horas! Las actividades mentales como esconder y buscar un juguete o una golosina, el adiestramiento, el agility, el flyball, proveerle de juguetes interactivos o masticar un buen rato un hueso de recreo le ayudará a distraer su atención. De todas formas, los paseos son una parte importante de la vida de un perro, así que si dispone de un tiempo limitado, considere emplear uno de los muchos y excelentes servicios de paseo de perros o las guarderías caninas que son un área en crecimiento para los dueños de perros que se encuentran muy ocupados. Reduciendo el aburrimiento de esta manera, se mejora el vínculo con su perro, su capacidad de relajarse y eliminar el estrés, lo cual reduce la necesidad de emplear las técnicas de TOC citadas anteriormente.

Los TOC también puede estar influenciados por la genética de su perro, algunas razas caninas tienen una predisposición a estos comportamientos, como perseguirse la cola en los pastores alemanes, chuparse la piel en los Doberman, y los diversos problemas asociados con los perros de trabajo o de pastoreo, como el Border Collie, que a menudo se obsesiona por una aparente “necesidad” de pastorear/perseguir todo lo que se mueva.

La gran variedad de comportamientos obsesivos pueden ser causados por muchas otras razones. En algunos casos, puede haber un problema físico; una columna vertebral ligeramente desalineada puede causar presión en los nervios creando una sensación de hormigueo en la cola o en los pies, provocando que den vueltas o que se mordisqueen la cola o las patas. En ocasiones, problemas más graves como la epilepsia, el hipotiroidismo o lesiones cerebrales pueden ser un factor influyente.

Como puede ver, puede haber diferentes razones subyacentes que contribuyan a las conductas obsesivas. Por tanto, es esencial que se lleve a cabo una investigación completa sobre las razones realizada por expertos, los cuales evaluarán a su perro y si se sospecha de la existencia de una razón médica o física, le pedirán que lo corrobore con un chequeo veterinario antes de iniciar cualquier terapia del comportamiento.

Estos comportamientos angustian tanto a los dueños como a los perros, pero la terapia y el asesoramiento de Bark Busters sobre el cambio de conducta, han logrado excelentes resultados. Tenemos más de 20 años de experiencia en el diagnóstico y la eliminación de estas preocupantes situaciones permitiendo que perro y propietario tengan una vida más feliz y más gratificante juntos.