Desarrollado a través de décadas de experiencia práctica con cientos de adiestradores y terapeutas y cientos de miles de perros, la metodología de adiestramiento de Bark Busters está basada en cinco principios básicos.

1. El comportamiento del perro se puede explicar mejor en términos caninos.
El Canis lupus familiaris es una criatura compleja que ha evolucionado con y a través de los seres humanos desde hace unos 15.000 años. Los dueños de perros a menudo encuentran difícil relacionarse con ellos sin antropomorfizar; los investigadores tienen dificultades para estudiar a los perros por ellos mismos, sin compararlos con los lobos u otras especies. Esto crea un conflicto sobre qué teorías deberían dominar y si verdaderamente alguna puede hacerlo. Bark Busters opina que nuestro extenso conjunto de conocimientos prácticos ha dado lugar a un modelo de trabajo adaptado al comportamiento canino que es funcionalmente más completo que los escasos resultados académicos y tiene más validez predictiva que las teorías comunes. Como estudiantes de la conducta canina, respetamos y aplicamos los hallazgos relevantes en las investigaciones más recientes para reducir las diferencias entre los resultados académicos y su aplicación en los hogares.

2. Un comportamiento indeseable es síntoma de una causa subyacente, no un problema en sí mismo.
Las soluciones adoptadas en el adiestramiento deben tener en cuenta los factores desencadenantes de las elecciones que toma un perro, no sólo los componentes más obvios de la conducta o sus consecuencias. A menudo, los comportamientos indeseables se pueden cambiar por el condicionamiento simple. Sin embargo, en muchas circunstancias, si el impulso que provoca la conducta no ha cambiado, el problema no se resolverá y los síntomas se repetirán o se desarrollarán otros nuevos.

3. Los perros son animales sociales e interpretan la mayoría de los comportamientos de acuerdo con el contexto social de las directrices por las que se rigen los perros.
Pertenecer a una manada o unidad familiar es una de las directrices más fuertes, porque la manada es el medio a través del cual son cubiertas todas las necesidades. Por lo tanto, muchos problemas de comportamiento pueden ser debidos a disfunciones en la manada, mientras que muchas soluciones se crean a través de la reorganización de la misma. Cómo afecte el sistema de adiestramiento general a la comprensión de la manada por parte del perro, tendrá una importancia primordial en la creación de resultados sostenibles.

4. Las habilidades perceptivas y comunicativas del perro dirigen lo que aprenden y cómo lo aprenden.
¿Cómo es ser un perro? Ciertamente, los perros y los humanos tienen mucho en común, sin embargo, sigue habiendo diferencias importantes. Tenemos un aspecto distinto y actuamos de manera diferente. También percibimos el mundo de distinta manera. Un elemento esencial del adiestramiento canino es cómo se comunica el entrenador, lo cual es un factor determinante para que se le entienda o no. Teniendo esto en cuenta Bark Busters estructura nuestras comunicaciones – con el lenguaje corporal, los tonos de voz, el uso adecuado del timing y una ejecución correcta – para reproducir el modelo de comunicación canina. De esta manera fomentamos una mejor comprensión y por tanto, un aprendizaje más completo.

5. Las tácticas de adiestramiento que empleamos están basadas en las mismas tácticas que utilizan los perros para comunicarse entre ellos y a los seres humanos.
No hay mejor criterio para la educación canina que la que los perros están predispuestos a usar y comprender. Contrariamente a las suposiciones comunes, los perros no suelen utilizar el dolor o el miedo para comunicarse entre sí, por lo que el enfoque de adiestramiento de Bark Busters tampoco lo hace. Además, los perros aprenden a través de una serie de procesos, de los cuales el condicionamiento operante, el condicionamiento clásico, la deducción y la imitación son los principales. Las tácticas de adiestramiento de Bark Busters se aprovechan de todos estos procesos de aprendizaje de una forma amistosa hacia el perro. En Bark Busters utilizamos técnicas responsables de una forma prudente para aprovechar la totalidad de la capacidad intelectual canina sin hacer uso de la fuerza física o del chantaje.